¡Por supuesto! De hecho, es una de tus herramientas más poderosas.
El agua contiene cero calorías y no aumentará tu insulina ni romperá tu ayuno. Bajo el protocolo de Reverse Health, mantenerse hidratada es esencial para gestionar el hambre, reducir los sofocos y mantener tus niveles de energía estables.
La Investigación sobre el Impulso Metabólico publicada en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism sugiere que beber agua puede acelerar tu metabolismo de forma natural. Para las mujeres de más de 40 años, esta es una forma "gratuita" de apoyar tu tasa metabólica, que disminuye de forma natural a medida que los niveles de estrógeno bajan.
Mantenerse hidratada también ayuda a tu hígado a eliminar toxinas y el exceso de hormonas, lo cual es crítico para reducir la hinchazón y la neblina mental durante tu ventana de ayuno.
☝️ Una nota sobre la calidad del agua
No toda el agua apoya a tu cuerpo de la misma manera. Muchas aguas embotelladas comerciales se filtran mediante ósmosis inversa o destilación. Si bien esto hace que el agua sea "limpia", también elimina minerales esenciales.
¿Por qué es esto importante para ti?
Durante la perimenopausia y la menopausia, tu cuerpo anhela minerales —específicamente Magnesio— para ayudar con el sueño, la regulación del estado de ánimo y la relajación muscular. Beber agua desmineralizada puede eliminar los electrolitos, lo que podría provocar:
Fatiga y "bajones por la tarde"
Dolores de cabeza
Calambres en las piernas (piernas inquietas)
✨ La recomendación de Reverse Health: Intenta evitar el agua destilada cuando sea posible. Busca agua de manantial rica en minerales o marcas que vuelvan a añadir electrolitos. Si bebes agua del grifo filtrada, una simple pizca de sal marina o una rodaja de limón puede ayudar a remineralizar tu bebida y mantenerte sintiéndote vibrante.
